La vida eterna: vivir hasta los 140 años

Quizá esperareis, aborde este tema en los alrededores de una recóndita civilización perdida, una misteriosa fuente de juventud o algún paradisiaco destino en el cual debamos depositar nuestros cuerpos para recibir las energías místicas de la juventud eterna, en vez de eso, nuestra historia tiene lugar en un laboratorio común y silvestre, entre probetas, asepsia y batas blancas.

La muerte de la muerte.

Para referirnos a la inmortalidad o la eterna juventud probablemente esperes una historia milenaria, en la cual secretamente se ha pasado esta sabiduría entre códigos y libros, eso haría de nuestra narrativa una experiencia más excitante y fantasiosa, pero la verdad es que como casi todo avance o invención, nuestra innovación tiene un origen más realista, el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO).

María Blasco, una de las mayores expertas de el mundo en investigación contra el envejecimiento, ha creado un ratón transgénico capaz de vivir hasta un 40% más de lo normal, así es como podríamos traducir en el ámbito humano, una longevidad y juventud cumplidos los 140 años de edad, algo verdaderamente impresionante y vanguardista en cuanto a la naturalidad de el envejecimiento se refiere.

Mucho más allá de pruebas con ratones, sabemos que la Telomerasa, una enzima formada por un complejo proteína-ácido ribonucleico, es la encargada de permitir el alargamiento de los Telómeros, la parte final de el ADN en la cual se encuentran una serie de secuencias no codificantes que se encargan de suministrar material necesario para reproducir la división celular o mantener la estabilidad estructural de los cromosomas.

Si bien podríamos alterarnos genéticamente para recrear la eterna juventud en nosotros o potenciar nuestra vida hasta 140 años sin envejecer, también podemos hacernos más longevos con un cambio de estilo de vida y alimentación, propiciando así un ambiente más saludable para nosotros y evitando el acortamiento excesivo de los Telómeros, probablemente esto último no nos convierta en inmortales, pero sí nos hará más sanos y joviales.